Regenerando la vida del suelo



Al repicar mis tomates añadí al sustrato un poco de humus de lombriz de buena calidad de buena calidad, mas concretamente el procedente de una bolsa que nos regalaron en una visita a las instalaciones de Asturhumus; y he podido observar un excelente crecimiento en comparación a las plantas testigo a las que solo les puse un sustrato ecológico y vermiculita. Pero a las que les añadí humus de lombriz también presentaban un mayor desarrollo radicular a la hora del trasplante y con presencia de micorrizas en las raíces. Otra característica de este abono, que he podido observar, es la de reducir el shock post-trasplante.

Si disponemos de nuestro propio humus de lombriz también podemos probar. Pero hay que tener en cuenta que la cantidad de nutrientes presente en el humus depende de la alimentación del lombricultivo, por lo que puede variar de acuerdo a las técnicas utilizadas.

Una vez trasplantados en tierra se me ocurrió hacer un té de humus de lombriz para fertilizar mis tomates y estimular el crecimiento de los microorganismos del suelo. Otras ventajas de este abono liquido son que contiene los elementos solubles más importantes presentes en el humus de lombriz (sólido), entre los que se incluyen los humatos más importante como son: los ácidos húmicos, fúlvicos, úlmicos, entre otros. Además del alto contenido en Ácidos Húmicos y Fúlvicos, incrementa la reabsorción de los minerales existentes en el suelo, como el Nitrógeno, Fósforo, Potasio, Hierro, Molibdeno, Magnesio, etc., haciéndolo adecuado para todo tipo de cultivos.
El humus de lombriz líquido además de usarse como fertilizante líquido en sistemas de fertirrigación se puede utilizar como abono foliar.
En la próxima entrada os iré contando el proceso que he seguido.