Autismo y campos electromagnéticos

(Fuente: Buergerwelle; imagen: Aspau)

Hoy se ha celebrado el Día Internacional de la Concienciación sobre el Autismo con diferentes actos en todo el mundo. Hemos visto en las noticias o en los periódicos cómo los padres se enfrentan y sacan adelante a sus hijos con autismo. Es una enfermedad aún enigmática que inhibe el desarrollo neurovegetativo y cuyos principales síntomas incluyen deficiencias en la relaciones sociales, deficiencias en las funciones renal y hepática, enfermedades gastrointestinales, enfermedades autoimunes, etc.

Cada año, el número de casos de niños con Trastornos del Espectro Autista (TEA) aumenta. En 1998 había 1 afectado por cada 10.000 niños. Hoy se diagnostica uno de cada 100 a 150 niños, sin que se conozcan las causas que lo provocan.

De entre las posibles causas, se están estudiando, están los dispositivos inalámbricos que emiten campos electromagnéticos (CEM): WiFi, telefonía móvil, antenas, etc.

Este estudio de Tamara J. Mariea y George L. Carlo, presentado en Agosto de 2007, establece que los entornos con radiaciones de CEM, junto con otros factores genéticos y medioambientales, pueden favorecer la aparición del autismo. Asimismo, el estudio establece que la eficacia de los tratamientos terapeúticos se incrementa cuando se elimina del entorno a los CEM.