(Fuente imagen: Balmori)Hemos oído hoy en una emisora local de radio cómo un catedrático de la UPV/EHU estaba realizando un censo de antenas en Bilbao (fuente: Deia) y poder elaborar con él un mapa radioeléctrico. Casi como en Getxo, sólo que el censo ya lo tiene realizado aparentemente el Consistorio (falta que nos facilite su situación con respecto a las licencias urbanísticas). Lo que no sabemos es si van a querer elaborar un mapa radioléctrico en Getxo, como así lo hemos venido pidiendo.
Por otra parte, el presidente de la Asociación de Ingenieros de Telecomunicaciones del País Vasco, Juan Luis Ordiales, debería cuidar más sus declaraciones. No dudamos de sus conocimientos técnicos, pero ciertos comentarios relacionados con la salud nos parecen, cuando menos, gratuitos y sin fundamento basado en estudios: "el miedo a esta reciente tecnología es inexplicable y más cuando convivimos desde hace décadas con antenas de televisión y radio que también transmiten radiofrecuencias y con mayor intensidad", explica Ordiales.
Cuando menos, debería dar un vistazo a los artículos publicados en en el American Journal of Epidemiology, de los ya realizamos un comentario hace casi un año. Por un lado estaba el Estudio de Radio Vaticano, en donde el riesgo de leucemia infantil fue más alto que el esperado hasta una distancia de 6 Km de la estación de radio y disminuyó significativamente al aumentar la distancia a la antena. Dicha antena de radio Vaticano ha sido fuente incluso de una condena de un tribunal de Roma a Radio Vaticano por contaminación electromagnética. Por otra parte, está el Estudio de la Universidad de Dankook (Corea del Sur), con 31 antenas de una potencia de 20kW o superior analizadas. Este estudio sugiere el posible efecto carcinógeno de la exposición a las radiaciones de las antenas de radio AM, en particular la leucemia linfática. Los resultados obtenidos son que los niños que viven hasta a 2 kilómetros de distancia de una estación base de radio AM tienen más del doble de posibilidades de desarrollar una leucemia que los que vieven a más de 20 Km. de distancia.
Por tanto, al menos, algo de prudencia, y aconsejar como medida de prevención que los niños no vivan muy cerca de Artxanda.